Ikigai para almas curiosas: un ejercicio para encontrar tu camino

Soy de esas personas curiosas que, cuando algo le llama la atención… lo intenta. Si me gusta, entonces ahí encuentro un nuevo hobby.

Pero aquí, entre nos: aunque me gustan muchas cosas, no siento pasión por nada. Y no hablo de gusto, hablo de obsesión. Ese sentimiento que tiene alguien cuando ama un deporte y se levanta a las 5 a.m.; o cuando te encanta un artista y vas a todos sus conciertos; o cuando eres fanático de un equipo de fútbol y no te pierdes ningún partido.

Yo, honestamente, no lo entiendo. Creo que me cuesta engancharme fuertemente con algo (y con alguien).

Entonces, en ese intento de encontrar eso que sí me mueve —aunque no sea una obsesión— descubrí un ejercicio que combina varias cosas: lo que amas, lo que se te da bien, por lo que te pueden pagar y lo que el mundo necesita. A todo eso se le llama ikigai.

Hay personas (las favoritas de Dios, claramente) que nacen con su propósito bajo el brazo. Otros no tienen ni idea, otros no lo pensarán jamás y… bueno, estoy yo: que no sé si tengo un único propósito supremo, pero al menos me divierte el proceso de buscarlo. Y ahí está la magia.

Hoy te quiero compartir un ejercicio que me ha ayudado un montón a enfocarme y a aclarar mi cabeza. Es simple, creativo y perfecto para conocerte mejor.

Necesitas:

16 papelitos o post-its.

En cada uno vas a escribir la respuesta a estas preguntas
(cada pregunta = 4 respuestas):

  1. 4 personas a las que te gustaría ayudar
  2. 4 hábitos que te gustaría desarrollar
  3. 4 regalos que puedes darle al mundo
  4. 4 lugares a los que te gustaría viajar
  5. 4 maneras en las que tu vida podría terminar
  6. 4 versiones de ti misma que podrías ser
  7. 4 proyectos que quisieras terminar ya
  8. 4 habilidades o hobbies que te gustaría aprender
  9. 4 causas o fundaciones con las que podrías involucrarte
  10. 4 cosas que haces que realmente te encienden
  11. 4 cambios que te gustaría hacer en tu vida
  12. 4 formas en las que te gustaría que el mundo te viera
  13. 4 maneras de hacer sentir orgulloso a tu yo auténtico
  14. 4 cosas que puedes hacer ahora mismo para ganar dinero
  15. 4 cosas que harías si ya tuvieras todo el dinero del mundo
  16. 4 cosas que haces mucho mejor que la mayoría de las personas

Cuando termines, vas a mirar cada papelito y resaltar solo una de las cuatro respuestas: la que más resuene contigo hoy.

Luego, vas a categorizar esas respuestas.

Te doy un ejemplo: si el hábito que quieres desarrollar es la escritura y una de las personas que quieres ayudar son quienes desean escribir más… ahí ya tienes un patrón: escritura.

Así empiezas a ver cómo tus intereses se relacionan entre sí, incluso si estás entre “quiero aprender acuarela” y “me apasiona la ingeniería espacial” (porque sí, así de caóticos podemos ser a veces).

La idea es que este pequeño ejercicio de introspección te ayude a conocerte mejor, a ordenar tu mente y, quizás, con un poquito de suerte, a encontrar pistas sobre tu ikigai.

¿Te soy sincera? Yo no sé si algún día descubriré el mío.

Además, cada vez que hago este ejercicio, mis respuestas cambian. Y eso también es bonito: ver cómo evolucionas. Por eso incluso vale la pena hacerlo una vez al año.

Espero que este ejercicio te ayude tanto como a mí.

Y si tú también estás en ese camino de descubrir hobbies, probar cosas nuevas y encontrar eso que te llena la vida… buena suerte, y gracias por leerme. ✨

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